CONTRIBUYENTES CUMPLIDORES Y “MORATICIOS”

Los argentinos, por decisión de la mayoría de sus gobiernos, son contribuyentes coercitivamente adherentes a mayores aportes; o, son contribuyentes voluntariamente beneficiados de un blanqueo o un plan de pago generoso que reduce capital, intereses, multas u otros favores similares sobre las obligaciones tributarias relegadas. Son contribuyentes cumplidores y contribuyentes “moraticios”, respectivamente.

Los argentinos, por decisión de la mayoría de sus gobiernos, son contribuyentes coercitivamente adherentes a mayores aportes; o, son contribuyentes voluntariamente beneficiados de un blanqueo o un plan de pago generoso que reduce capital, intereses,  multas u otros favores similares sobre las obligaciones tributarias relegadas. Son  contribuyentes cumplidores y  contribuyentes “moraticios”, respectivamente.

A los primeros, en vez de incentivar la producción para que produzcan más y ayuden al crecimiento del P.B.I., se le aumentan los  impuestos, se le hace flaquear  la rentabilidad y se lo desalienta en el incremento de su tarea. Son los  ahora llamados solidarios. Contemporáneamente, los otros, los que no pagan los impuestos, en lugar de cobrárselos se les otorga un plan de facilidades que  recurrentemente deriva  en una invitación a  seguir en el desorden de no pagar en forma  íntegra a la fecha del vencimiento original. Son los convidados, los contribuyentes “moraticios”.

MOTIVOS Y CAUSAS

El motivo de no pagar un impuesto puede obedecer a  causas atendibles. Si son comprobadas, el poder administrativo los asiste con el procedimiento preventivo de crisis; y, el derecho  con el concurso de acreedores. Entre los que no pagan también están los que lo hacen por elección. Porque optan por un negocio accesorio (¿?) al  principal. Invierten los impuestos que tienen que pagar y esperan  un jubileo que vendrá en ayuda. Cuando aparece, con una parte de la rentabilidad obtenida del impuesto invertido,  cancelan la deuda y se ponen a la par del contribuyente puntual.  Pobre contribuyente cumplidor. Pobre competencia.

ASOMBRA Y SORPRENDE

Se reitera. Lo que el Estado  tiene a cobrar no lo cobra. Es más, ahora,  se rebaja el importe y se conceden  plazos especiales. Al que paga, se le aumenta sobre lo que paga, y se le crea un dilema en la producción. Las retenciones (derechos de exportación) no se evaden; se pagan sí o sí, pues se descuentan del importe a cobrar cuando se exporta. El combo presentado no resulta un buen mensaje para el que trabaja. Se corresponde con el pasado que nos ha regalado este presente.

GENERALIZACIONES

El sacrificio de los recursos públicos no debe dilapidarse en planes generalizados, librados a la iniciativa o aceptación para el que le venga o le “caiga” bien. Sino para casos puntualmente reglados, acreditados, justificados. Los recursos públicos son impuestos pagados por  ciudadanos que laboran y aportan; incluso del esfuerzo de empleados y de obreros, del trabajo exclusivamente personal y merecen una mejor consideración.

Pero a no confundirse, el problema sigue siendo el gasto en la dimensión del Estado. Así, los impuestos nunca van a alcanzar.

(1)    Abuso lingüístico por acogido a moratoria.

 

A esta áspera nota solo la puede atenuar el humor. Aquí un intento inspirado en una carta de lectores:  

OPERA LAD 2020: 

 

“VAMO ARYENTANIAN TODAVÍUM   (Inconclusa y machirula)

 

ELENCO:

“Hombre que produce”, “hombre que no trabaja”, “Estado”.

 

OBERTURA:

“Hombre que produce” produce $ 150. “Estado” le cobra $ 50

 

PRIMER  ACTO:

“Estado” resuelve: hombres reciban $ 50 cada uno.

 

SEGUNDO ACTO:

“Hombre que produce” produce $ 50 y sE VA DE escena. “Hombre que no trabaja” recibe $ 50 y queda inmóvil. “Estado” entra en default.

 

TERCER ACTO:

Idem ACTOS 1 y 2 a ritmo molto alegre e vivo. Lleno de vivos. Repite. Repite. Sigue repitiendo hasta el infinito.

 

MUSICA:  

Suave y de fondo (monetario internacional). Con Freddie Mercury a toda voz y su conocido: “Bi, Bi, Bi, ……  ¡ BIRRA ¡”. Concluye con el fonético, sugestivo, armonioso y  acorde (a la situación): “ Bui,  Bui,  Bui ……….. ¡ B U I T R E S ! “.

 

THE END (eudaron)

Cr. Luis Alberto Dalcol

DIARIO EL ARGENTINO 13/02/20

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