LA AUTOCRACIA

Resulta un buen ejercicio, para iniciarse a la escucha de todos, analizar el cuento de Caperucita narrado por el Lobo. Allí se describe que el esmerado cuidador del parque no era tan feroz ni la niña tan buenita - más vale de proceder perverso -, ya que recurrentemente le dañaba las plantas.

Resulta un buen ejercicio, para iniciarse a la escucha de todos, analizar el cuento de Caperucita narrado por el Lobo. Allí se describe que el esmerado cuidador del parque no era tan feroz ni  la niña  tan buenita - más vale de proceder perverso -, ya que recurrentemente le dañaba las plantas.

Se arrima la virtud del “saber escuchar” con  propósito de  debilitar el  versus del  “nosotros   ellos” o del “ellos  nosotros”. Como  presupuesto básico para admitir el dialogo genuino, que presume  de las  partes, la  disposición a ser convencidos.

DEMOCRACIA Y MAYORIAS

En  democracia, cuando no se escucha, se expone a derrapar en  autocracia. En  el gobierno de una  voluntad.

El voto legitima la elección del gobernante. Sin control constitucional  (división de poderes) y sin apertura  (a la opinión pública)  induce a la acción autócrata de gobierno. Conciliados los órganos ejecutivo y deliberativo por las mayorías se ausenta la forma republicana que fiscaliza  dominios. Si ambos  conciertan, la construcción de las normas transita sin reparos, sin independencia ni revisión. Sí, con subordinación e imposición. La democracia no es perfecta, es la  manera menos mala de elegir  gobernantes,  necesita complementación de apertura. En contrario lo republicano se perturba por rasgos  absolutorios. A la república no debe opacarla  la  democracia porque aquella la contiene  con el control  que preserva  la independencia del poder.

HABLAR POR LA GENTE

Porque el que es elegido no es el único habilitado para hablar en representación de toda la gente. El que es elegido, luego de ser elegido, debe continuar en escucha de la gente; de sus seguidores, de sus oponentes, de los independientes, por medio de las instituciones que los representan. Más cuando el  elegido no expone a los electores su acción en un plan  analítico e integral antes de ser electo. Lo descripto cabe para cualquier gobierno que maneje las mayorías deliberativas.

Nadie puede arrogarse el poder incondicional. El poder debe estar condicionado. Lo condicionado es el obstáculo a superar. El presidente de nuestro país, luego de las PASO dijo: “ahora los escuché”. El presidente de Chile - al inicio de los desmanes y posterior a su disculpa - expresó: “los he escuchado”. Ambas manifestaciones   exteriorizan que antes no habían escuchado.

Al  gobierno municipal  local,  alejado de ser autócrata, le cuesta  escuchar otras visiones  propuestas. Un ejemplo sucedió con las normas sobre el uso de suelo y de loteo. No se dieron respuestas a los reparos técnicos de las entidades profesionales y gremiales. Se hizo una voluntad, el H.C.D. se alineó al criterio  del  P.E.M. que luego postergó su aplicación. Ahora se intenta analizar el P.O.T. que debió preceder las citadas ordenanzas.

ESCUCHAR  OTRAS OPINIONES

Asoma de importante atender las opiniones de todos, de las otras minorías, de las  ONG profesionales, gremiales y demás entidades, que también conforman la institucionalidad. La opinión del otro enriquece la acción de gobierno.

NOTA REALIZADA POR EL CR. LUIS DALCOL

DIARIO EL ARGENTINO 22-11-19

Escribenos un comentario