El comercio y los plazos de espera en impuestos y aportes

Compartimos un articulo elaborado por el contador Luis Alberto Dalcól publicado en el diario El Argentino.

Los plazos de espera en el comercio para el control de la autodeterminación y pago de los impuestos y aportes, dependen del ejercicio del derecho de los entes administradores. 

 

Estos organismos tienen un límite tempestivo de ejercicio acotado que se llama prescripción. El Código Civil y Comercial unificado lo generaliza en el término de 5 años (1).

 

El plazo coincide con los que aplica A.F.I.P. - por Ley 11.683 - para exigir el pago de impuestos y contribuciones de contribuyentes inscriptos (o los que no tengan obligación de inscribirse); como así también los gremios en relación a los aportes y contribuciones sindicales.

 

El tiempo se reduce a 2 años para la acción del trabajador sobre cuestiones de créditos laborales de la Ley de Contrato de Trabajo (y el personal de casas particulares). Igual tiempo por las asignaciones familiares o por acciones originada en la Ley de Riesgos del Trabajo.

 

El período máximo en espera es de 10 años. Incluye a las acciones por impuestos contra contribuyentes obligados que no estén inscriptos, a todas las contribuciones del Sistema de Previsión Social y de Obras Sociales, junto a intereses, multas y otros accesorios. A las obligaciones de los empleadores con las Administradoras de Riesgos del Trabajo y a la del Seguro de Retiro “La Estrella”.

 

Posiblemente el seguro de retiro complementario “La Estrella” haya sido el más discutido por la doctrina y en la Justicia, mas con el Plenario 319 de 07/2008 queda confirmada su prescripción decenal (2).

 

Hora de corregir los tiempos

 

En síntesis, el comercio debe esperar extensos tiempos - de los que gozan los entes con legitimación activa para actuar - para estar seguros del cumplimiento dado a sus obligaciones. Lapsos en que están en suspenso, pendientes de confirmar sus criterios aplicados, sus pagos, sus errores involuntarios o posibles diferencias que pueden originar. Resulta muy extemporáneo al momento de los hechos sucedidos.

 

Con los avances en informática y las exigencias de comunicación en tiempo real, se impone acelerar y acortar los períodos de control. En la realidad de los hechos la mayoría de las declaraciones juradas prescriben sin control y en las inspecciones no se abarca (es casi imposible) todo el período no prescripto.

 

En impuestos y tasas con vencimiento de período calendario, cada 31 de diciembre se pierde mucho dinero público - en sus tres niveles de imposición - por derechos no ejercidos.

 

El instituto de la prescripción debe abreviar sus tiempos, así obligará a agilizar el accionar del Estado y beneficiará al contribuyente cumplidor y acortará el período de seguridad de su proceder en asuntos de diversa interpretación determinativa.

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