fbpx

secretaria@cdci-gchu.com.ar

+549 3446 424513

w

+549 3446 379208

25 de Mayo 1008

BENEFICIOS

ASOCIATE

Las ideologías económicas, en lo fáctico y con el tiempo, modifican su accionar y en sus desmadres  tienden a parecerse. Aquí se intentará sostener que el liberalismo y el socialismo – en sus deformaciones – se unen en la distorsión del llamado populismo.

Las ideologías económicas, en lo fáctico y con el tiempo, modifican su accionar y en sus desmadres  tienden a parecerse. Aquí se intentará sostener que el liberalismo y el socialismo – en sus deformaciones – se unen en la distorsión del llamado populismo.

La primera manifestación de las ideas liberales nace en la Gran Bretaña  del siglo XVIII, y si bien se apoyan en  la libertad, sus proponentes admiten claras  limitaciones de orden en su aplicación. Luego de ocurrida la crisis económica mundial de 1929,  en Francia, por primera vez se utiliza el término neo liberalismo. Su origen se inicia en consecuencia de la mayor intervención estatal existente y toma un rumbo casi salvaje, sin reconocer reglas en sus excesos, principalmente de las posiciones dominantes. Más adelante se extrema este enfoque en el llamado Consenso de Washington.   E.E.U.U.,  su máxima expresión, actualmente está en  continuo déficit e incremento de  deuda – producto del aumento de gastos – que requiere la autorización periódica por parte del Congreso para poder seguir sin caer en default; sin observarse medidas de corrección en el desequilibrio fiscal. 

El socialismo de Marx y de Engels  también descarrila. Ahora su mayor manifestación  la representa China que se ha desarrollado  con un  capitalismo estatal autoritario sin libertad política. La  economía social planificada que debiera ser la más previsible  es la más misteriosa e incierta de todas y no deja ver hacia dónde va. Con un rol financista a países en desarrollo para  obras de infraestructura  crea dependencia económica y tecnológica.

Ambas han derrapado en el populismo. Término de mucho uso y de definición confusa, que en esta sugerencia tiene una connotación negativa. Identifica a los gobiernos que asumen el poder y posteriormente se creen representar a todo el pueblo, pero  sus discursos y  acciones se dirige a quienes los votaron para permanecer en el ejercicio del poder. Como si sus adversarios no conformaran el pueblo. Las oposiciones se sienten excluidas. Son demagogos que prometen lo imposible. Crean una distancia entre las partes – dividen – no conciertan. Ahora y antes. Instalan la creencia que el Estado  lo resuelve todo o que la actividad privada no necesita del Estado; sin percibir que la actividad privada es la que sostiene al aparato y que el Estado es el que dispone el orden y las normas.

En términos antiguos, es la derecha y es la izquierda. Ambas están en una esfera en la que, los de la derecha se corren más hacia la derecha y los de la izquierda viran cada vez más a la izquierda; y en sus desbordes – acaso sin pretenderlo – se juntan en la contradicción del populismo. Asimila a un giro  pleno en direcciones opuestas sobre el  paralelo  ecuatorial  del globo terrestre.

Probablemente, como en la mayoría de la toma de posiciones, los extremos no resulten óptimos; pues,   aunque resulte paradojal, en el final generalmente se parecen.

Cr. Luis Alberto Dalcol

Compartir esta nota