Un té para la Argentina

Compartimos una nota escrita por el Cr. Luis Alberto Dalcol

Nuestro país recurrentemente presenta dificultades de orden económico. Ahora, el nivel de endeudamiento se encamina a volúmenes cercanos del P.B.I.. En éste, y el próximo año, los compromisos de pago superan en más del 25% las reservas existentes. El riesgo país, de 700 puntos, completa el panorama de crispación. Ante la situación descripta la Argentina necesita calmarse, y para calmarse no hay nada mejor que beber un buen TE. El TE seda, apacigua, eleva el bienestar. Mas el TE que necesita la Argentina no es la conocida infusión que el poeta español Iriarte relacionara con la salvia en su viaje desde China a Europa. El TE que necesita Argentina no lleva acento y lo identifican las dos letras que lo nombran: la T de turismo y la E de exportaciones. Ambas, generadoras de actividades internas y proveedoras genuinas de divisas externas que requiere nuestro país. En relación a ello se arrima alguna reflexión sobre las condiciones de operatividad, de posibilidad de gestión; que en definitiva dependen de factores anímicos y de rentabilidad empresarial.

Relación cambiaria

Si bien no existe un mercado paralelo entre el peso y las divisas, la relación cambiaria está fuertemente influida por la elevada tasa de interés. Se conocería el valor de cambio real si la tasa tuviera en valores razonables. La balanza comercial del año pasado arrojó un déficit de 3.800 millones de dólares (con tendencia a la baja) sobre 61.000 millones de exportaciones. En igual período México exportó u$s 450.000 millones, Brasil y Chile 240.000 y 75.500 respectivamente. No obstante la relación cambiaria aparenta no ser obstáculo para el desarrollo del turismo internacional receptivo y para la actividad comercial exportadora.

Impuestos a las exportaciones

Indudablemente, no ayuda el régimen de retenciones a las exportaciones. El déficit fiscal y el compromiso asumido con el F.M.I., momentáneamente, impiden que se las elimine. No obstante, debe monitorearse constantemente y mantenerlas - en tanto su supresión, se vea compensada con el aumento por el mayor ingreso de divisas causado en el incremento de volumen en las exportaciones sin retenciones -; y, fundamentalmente, en el aumento en la actividad productiva local y en el nivel de ocupación.

Costo argentino

Aquí existe un gran campo de acción. Solo se necesita mencionar cuatro títulos en los que se debe actuar: tasa de interés, costo impositivo, costo laboral y logística. En contrario, la permanencia de su estructura actual desvanece la efímera competitividad por desvalorización que conlleva un enorme costo de empobrecimiento en ingresos y activos locales.

Exporta energía

El país no debe importar energía. Debe procurar autoabastecerse. Tampoco debe ser política de Estado exportar energía. La energía debe utilizarse en la producción nacional y exportar el bien elaborado. Exportar energía es síntoma de desaprovechamiento de la principal materia del proceso económico. Es un signo negativo, de incapacidad de utilizar uno de los principales recursos que integra todos los procesos productivos y se incorporará a todos los bienes económicos. La energía debe agregarle valor a los bienes para luego exportarlos. Nuestro país necesita de actividad económica y de divisas. El turismo internacional y las exportaciones de bienes y servicios aparecen como prioritarias para que se enfoque su incentivo y se desarrollen, por sobre las políticas que incrementan el consumo interno.

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