Nuevamente sobre las Habilitaciones Municipales

A modo de introducción (o de recordatorio) al asunto, se detalla el cronograma recorrido del tema - aún no resuelto - de las habilitaciones de comercios e industrias en la jurisdicción municipal ordenado por la administración actual. Aquí una síntesis.

Cr. Luis Alberto Dalcol, 08/2019

A modo de introducción (o de recordatorio) al asunto, se detalla el cronograma recorrido del tema - aún no resuelto - de las habilitaciones de comercios e industrias en la jurisdicción municipal ordenado por la administración actual. Aquí una síntesis.

1) En 2016, se legisla que, a solicitud del contribuyente, se entregue una constancia de habilitación.

2) Para el mismo año, incumplida la propuesta municipal anterior, se programa un control físico de verificaciones comerciales.

3) Fracasado el control físico (por su implementación), en octubre de 2017 y por decreto del P.E.M., se limita la vigencia de las habilitaciones y se dispone un nuevo plazo de vencimiento.

4) En noviembre de 2017, fallido el intento antes citado, se prorroga el cumplimiento para el próximo año.

5) En 2018, malogrado el aplazamiento, se posterga nuevamente hasta mayo de 2019.

6) Por último, a inicios de 2019, - no logrado éxito con la medida antepuesta -, se pospone el vencimiento (por tercera vez) hasta noviembre del corriente año.

Así las cosas, en diciembre próximo quedarían en infracción, es decir sin habilitación municipal, la mayoría de las unidades económicas que operan en el ejido comunal. Nuestro Municipio ha dado muestras de exigir al pequeño y mediano emprendimiento local establecido, no atender la progresividad en las tasas de los medianos y grandes comercios al efecto inflacionario. Ha dejado dudas sobre la política de localización de comercios infracapitalizados sin raigambre local con habilitaciones instantáneas (“porque venían con el paquete armado”) y sin definición sobre la instalación de las llamadas saladitas.

Barajar y dar de nuevo

En una simplicidad, aparenta que existen dos posibilidades. Continuar con las normas dictadas, en la obstinación que prueban el desacierto de sus cambios y repetidas prórrogas de la legislación presentada; o detenerse a considerar en forma consensuada con los afectados, normas cumplibles, razonables, no onerosas, que eviten el traslado de más carga a la actividad pública y privada - principalmente a la inscripta y cumplidora - derivadas de funciones de contralor que corresponden al poder público. En postrera anotación sobre el tema (1), y luego de crítica a la normativa actual, se proponía a modo de conclusión: “Se impone la derogación del decreto de origen y de los dos subsiguientes que aplazan los vencimientos (ahora tres decretos); cumplir con la normativa que existe; y, regresar - de resultar necesario - a considerar una nueva legislación con el aporte previo de las entidades arriba mencionadas” (en relación al Consejo Profesional de Ciencias Económicas y al Centro de Defensa Comercial e Industrial, ambas de nuestra ciudad). Para concluir, Habilitaciones responde a la Secretaría de Gobierno, más en la primera reunión en 2016 a la que asistiera la Secretaria de Hacienda y luego de expuesta nuestra opinión, ésta captó y reconoció que la cuestión se sintetizaba en la intención municipal de traslado (o reemplazo) del control municipal continuo (por el cual se cobra la tasa) a la obligación del contribuyente a transitar por rehabilitaciones recurrentes. Una seudo comodidad municipal que implica costos públicos y privados que no corresponden.

(1) “La habilitación municipal, un cuento que debe acabar”, Diario El Argentino 28.06.2018.

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