Cr. Luis Alberto Dalcol,
Se afirma que la frase “sapere aude”- atrévete a saber – la acuñó el poeta Horacio. La usaron muchos, entre otros el filósofo Kant. Aquí se intenta aplicar esta máxima sobre la matemática predictiva, que es la parte de la disciplina que más usa el algoritmo cibernético en las redes neuronales. No es la exacta, es la de las altas probabilidades.
Porque predictivo es predecir; y la matemática busca la predicción – lo que va a venir – a través de lo anterior, de lo ya pasado. La que acumula datos. Usa la estadística sobre lo ocurrido, lo ordena y procura anticipar el futuro más probable. No deja de imaginar, conjeturar, pronosticar, presentir.
Con el análisis estadístico mide frecuencias de sucesos anteriores. Aprovecha la historia de todo. No solo de las relaciones, de los objetos, de los símbolos, de las unidades métricas, de las expresiones. De todo; sí, de todo.
Se sintetiza en análisis sobre recurrencias muy extensas, que se miden y miden, hasta llegar a la máxima probabilidad del suceso. En simplicidad es como el caso de la moneda. La moneda puede caer 20 veces seguidas en un mismo lado, pero en la probabilidad de los grandes números se admitirá que caerá la misma cantidad de veces de ambos lados.
Se discute si la probabilidad es dependiente o independiente de otras circunstancias. Aparenta que con la dependencia – que no involucra que sea causada – aumenta la precisión; si es independiente asume más riesgos.
Asimismo la dependencia puede ser lineal si son dos variables continuas. Existen modelos de series temporales con autocorrección que ayudan al pronóstico.
La utilización de esta especialidad no solo favorece a la inteligencia artificial en sus reconocidos avances, sino también al vaticinio de lo económico, del clima, y de todo lo que maneje variables. Porque una variable es todo lo que puede cambiar; por ello los modelos deben ser flexibles, integrados, auto regresivos.
En la física, solo con la luz, compuesta del fotón – su partícula portadora que no tiene masa – y que se deja ver nada más que por el efecto sobre el objeto. Su ubicación es una probabilidad, es una tarea de la matemática predictiva. Primero la probabilidad luego su corrección hacia la certeza de su posición. Los chips fotónicos cuánticos usan la luz en lugar de la electricidad.
Increíble, siempre se asimiló las matemáticas a lo exacto (1+1=2) y se desdeñó en partes las probabilidades. Al menos así se visualizó en su generalidad. Ahora su uso es inconmensurable y su utilidad también.
Matemáticas: Ciencia de ciencias, ciencia formal, ciencia instrumental. Siempre en evolución, en desarrollo; no necesita decir que la probabilidad no se mezcla con el libre albedrío; más sí la limita, porque evidentemente resulta de una libre resolución.
El futuro matemático eternamente presente; ahora, apoyándose más en el pasado es sometida a adivinar.
