Expresamos nuestro repudio a la decisión de la Justicia Federal que ordenara la efectiva clausura de la planta de tratamiento de efluentes del Parque Industrial Gualeguaychú, una medida que ignora la regularización técnica y legal alcanzada por la institución.
Es incomprensible que la justicia avance con la paralización total de un sistema que actualmente cuenta con el Certificado de Aptitud Ambiental. Medida que afecta a la producción y al empleo en tiempos de recesión económica industrial y comercial.
Es injusta, extemporánea y perjudicial; porque perjudica a la economía local que trabaja y paga los impuestos que sostiene al Estado y desalienta a la inversión que pudiera radicarse.
La realidad del Poder Judicial Federal aparece distinta. No repara en consecuencias. Corre por niveles de ingreso seguro.
Debe corregir y revisar esta desafortunada decisión y suspender su aplicación por estar en cumplimiento de las normas exigidas y en última instancia convocar a los actores de la producción y de ecologistas que la promovieran.
No se recuerda una decisión judicial apresurada y violenta que afecte el motor económico que viabiliza las relaciones sociales en la ciudad.
Exigimos su pronta corrección
CENTRO DE DEFENSA COMERCIAL E INDUSTRIAL DE GUALEGUAYCHÚ
