¿Cuál es el orden económico ideal?. Es una pregunta compleja de respuesta muy simple: no lo sabemos. El mundo, en su mayoría, se inclina por el capitalismo.
El capitalismo puede ser criticado de mil formas, en tanto no se proponga como solución la idea socialista. No existe sociedad que haya prosperado con ideas comunistas. Se aclara que el orden económico chino es capitalista en un enclave político autoritario.
El crecimiento económico de una sociedad se identifica en el aumento del capital. En ese sentido, el más eficiente ha sido el liberalismo capitalista.
El capital es la propiedad privada en función de producir riquezas. Es el trabajador, junto a la burguesía que organiza los factores de la producción para que crezca. Es la mejor fórmula para el crecimiento del capital.
El capitalismo debe complementarse con la distribución equitativa de los bienes. La propiedad privada no es – como todo concepto – de valor absoluto e ilimitado. Está circunscrito por el bien común. Es un equilibrio a alcanzar, de difícil conquista.
Acceder a la libertad y al derecho de la propiedad privada, es al mismo tiempo asumir el deber y la responsabilidad de la distribución de sus frutos. No solo por la distribución misma de los bienes; sino, y principalmente, para evitar la concentración del poder.
Ocurrió en la revolución industrial, ocurre con la revolución tecnológica. Porque evolución y revolución asimilan en la fonética; incluso en el concepto, ambos refieren a cambios, a transformación. La revolución es una mudanza más profunda, más rápida, y sobre todo es mucho más violenta.
La concentración de la riqueza y del poder en las empresas tecnológicas afecta al hombre y esa riqueza y poder deviene del orden económico antes ponderado.
Por ello, ese mejor orden económico que es el capitalismo para crear riqueza, debe estar contenido en su relación con la distribución para sortear la centralización del poder que perjudique a la humanidad.
Las ideas aún no han aportado esa sujeción, esa limitación o moderación; en consecuencia se insiste, todavía no sabemos cuál es el orden económico ideal.
Luego de la segunda guerra mundial, la economía social de mercado, sintetizó: “tanto mercado como sea posible, tanto Estado como sea necesario”.
Por la debilidad e imperfección del hombre, posiblemente sea una búsqueda constante y permanente; y que no asegure su meta.
Sí, se percibe como una inquebrantable exploración.
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Cr. Luis Alberto Dalcol, 07/2026
