Cr. Luis Alberto Dalcol, 06/2026
En el lustro 1965-70 curso la formación de grado. En Economía Política, entre otras teorías, se estudiaba el pensamiento económico de la escuela austríaca. Se leía – fundamentalmente – obras de Ludwig von Mises y de Friedrich von Hayek. La joven escuela, nacida en Viena en el siglo XIX, que defiende el libre mercado y la propiedad privada. Es además, individualista y privatista; mas sus autores no mencionaban la eliminación del Estado.
En el año 2002 aparece un texto escrito por Robert Murphy: “Teoría del caos”. El autor se percibe dentro del pensamiento austríaco y exacerba uno de sus principios básicos: el individualismo. Propone una idea anárquica de sociedad sin Estado.
Las necesidades públicas que están a cargo del Estado se las asigna al privado.
El derecho, la defensa y cualquier otra carencia de conjunto deben ser provistas, o atendidas por privados. En forma individual o por empresas dedicadas a ello. Por muchas empresas que deban competir.
Esta escuela austríaca contemporánea, liberal y sin Estado dominador; reemplaza la función estatal por acuerdos entre las personas y/o entre las empresas privadas.
ALGUNAS CARACTERISTICAS
El monopolio de la fuerza, de la imposición de impuestos, de la política, de la seguridad podría ser prestado por las empresas que competirían en el mercado; porque considera que la competencia es un incentivo para mejorar el servicio. Prevé la creación de empresas aseguradoras por las fallas de mercado, para salvaguardar el servicio.
Habría mediación, arbitraje. No habría política económica, monetaria ni cambiaria. Aprecia en el privado y en la competencia la mezcla que produce eficiencia en forma ética. Elimina el Estado porque cree que es caro, corrupto, ineficiente, innecesario. Es una posición radical de la libertad individual.
Intuye que su propuesta no es perfecta pero que es mejor donde todo depende del Estado e incluso de la minarquismo – del Estado mínimo – que predicaban sus pensadores precedentes y fundadores de la escuela.
No existe quien ordena este nuevo orden, presume que al eliminar el Estado crece una libertad ordenada. No se preocupa por desiguales ni vulnerables. Todo lo resuelve el mercado.
Pienso: ¿Será guiada por la demanda? .
LA PROPUESTA DEL ACTUAL GOBIERNO.
La mayoría de los pensadores razonan que la eliminación del Estado crearía un desorden descomunal. Murphy, con su anarco capitalismo, cree que su eliminación -reemplazada por el individuo en competencia – crearía un orden pacífico y espontáneo.
La cambiante verborragia del Presidente no permite visualizar con precisión su destino propuesto.
