Cr. Luis Alberto Dalcol,
Las unidades de medidas básicas se utilizan para cuantificar magnitudes. Se acuerdan o se establecen por ley. Así, aceptamos el metro para medir longitudes, el segundo para el tiempo, el gramo para la masa/peso, el amperio para la corriente eléctrica, el kelvin para la temperatura, la candela para la intensidad luminosa, entre otras.
La unidad de medida debe tener, inevitablemente, el atributo de ser constante; es decir invariable y permanecer en el tiempo. Para permitir hacer comparaciones estacionales, operaciones matemáticas; y, hablar y tratar siempre de la misma capacidad de medida.
Ahora bien, ¿cómo valoramos las cosas?. Las valoramos por la moneda, por su precio. Cada cosa vale tantas unidades monetarias le asignemos. ¿Mantiene el precio en el tiempo?. La respuesta contundente es no. A nosotros nos resulta obvio, no necesitamos que nos digan esto. Mas debemos saber, que todas las monedas carecen de esta propiedad. Notoriamente, algunas más que otras.
Los principales Bancos Centrales del mundo, cuya principal misión es cuidar el valor de la moneda, se protegen con reservas y equilibrios macroeconómicos. Las reservas están constituidas principalmente por metales como el oro y por las monedas más estables. El dólar norteamericano es el más utilizado, aunque también pierde valor.
La forma más conocida de medir la desvalorización del dólar de U.S.A. es tomar el precio de un producto estandarizado. El diario The Economist lleva registro del precio de una hamburguesa Big Mac de McDonald´s en EE.UU., y en el lapso de los últimos 40 años ha observado se ha multiplicado su precio por tres. Es decir que se requieren más unidades monetarias (US) para comprar el mismo producto.
El ahorrista argentino apetece el dólar de U.S.A. porque la desvalorización relativa del peso local ha sido, históricamente, sumamente superior.
El F.M.I. ha creado los DEG (derechos especiales de giro) que es una moneda compuesta con porcentajes de las monedas más estables, pero también muestra variaciones que no permiten homogeneizar o constituirse en una unidad inalterable.
El concepto de valor en economía es muy complejo y su medición es también mayor. El valor es la estimación que cada persona le asigna a cada bien económico.
En teoría, la economía nos informa que el valor del bien radica en su intercambio. Tantas unidades de uno por tantas unidades del otro, no en unidades monetarias sino en unidades físicas. Las escuelas económicas han expuesto dos visiones del precio, la teoría del coste en que el oferente se apoyará más en el costo de producción y la teoría de la utilidad, en que el demandante lo hará en la satisfacción que le reporta el producto o servicio a consumir. Aunque valor y precio son conceptos diferentes, el precio es el que materializa la operación, y a ese precio se lo expone en una unidad de medida defectuosa.
Como colofón podríamos convenir que no existe una unidad de medida del valor consistente, durable como los ejemplos indicados al inicio para longitudes y demás. La moneda solo permite medir el valor al momento de la transacción y en la moneda utilizada. Después nosotros cometemos el error de sumar o restar precios heterogéneos.
La moneda no conserva su valor o poder de adquisición a través del tiempo. Se la usa como unidad de medida del valor, mas es ciertamente imperfecta porque no mantiene similar capacidad de medir.
