Cr. Luis Alberto Dalcol,
Celebrar años de vida institucional es mucho más que recordar una fecha. Es reconocer historia construida con esfuerzo, compromiso y con una firme vocación de servicio hacia el sector que representa y hacia toda la comunidad. A lo largo de de estos años, la entidad ha permanecido fiel a objetivos que inspiraran su creación, defendiendo intereses de asociados, promoviendo el desarrollo de la actividad empresarial y acompañando, con responsabilidad y visión de futuro, el crecimiento de nuestra región.
Esa misión no se limitó únicamente a cumplir los fines específicos para los cuales fue fundada. También impulsó la creación y el fortalecimiento de instituciones y organismos destinados a promover el desarrollo económico, social y comunitario, convencida de que el progreso solo es posible cuando se construye colectivamente y con una mirada amplia sobre las necesidades de la sociedad.
Nada de lo alcanzado habría sido posible sin la dedicación y el ejemplo de quienes la fundaron y precedieron. Todos los directivos que, a lo lago de generaciones, entregaron tiempo, trabajo, capacidad para consolidar esta institución. Profundo reconocimiento y gratitud. Ellos sentaron las bases sobre las cuales se sigue construyendo.
El agradecimiento se extiende a las autoridades de los distintos niveles del Estado, con quienes compartimos el desafío de buscar soluciones para el bienestar común; a las instituciones de grado y colegas, con las que hemos transitado caminos de cooperación y respeto mutuo; y, de manera especial, a nuestros socios, verdadera razón de ser de la entidad, por la confianza, el acompañamiento y el permanente compromiso con la vida institucional.
Estos 127 años no transcurrieron en un contexto sencillo. Se han atravesado profundas transformaciones económicas, sociales y políticas; momento de incertidumbre, crisis y desafíos que exigieron fortaleza, capacidad de adaptación y unidad. Cada dificultad superada reafirmó la convicción de que las instituciones sólidas son aquellas que saben sostener sus principios sin dejar de adaptarse a los cambios de cada época.
Como toda organización integrada por personas se cometen errores. Debe comprenderse que cada decisión es tomada con la mejor intención y con el propósito de servir al interés general. Agradecemos la paciencia, comprensión y tolerancia a quienes acompañaron este largo camino recorrido. De los errores se aprende y se fortalece la vida institucional.
Hoy se renueva el compromiso con el futuro. Se invita a las nuevas generaciones a sumir el desafío de continuar esta obra, preservando valores que le dieran origen e incorporando nuevas ideas, energías, y proyectos que permitan seguir creciendo; respondiendo a las demandas de una sociedad en permanente transformación.
Que este nuevo aniversario sea, además de celebración, un momento de reflexión para continuar construyendo una institución fuerte, abierta, representativa y comprometida con el progreso de toda las comunidad.
El mejor homenaje que podemos rendir a nuestros predecesores es trabajar con responsabilidad, honestidad y espíritu de servicio para que el Centro siga siendo un pilar del desarrollo durante muchas generaciones más.
A todos quienes, de una u otra manera, han sido parte de estos años de historia, muchas gracias.
